Torcida Split: Historia, identidad y el código de la grada más antigua de Europa

Mural urbano pintado a mano que celebra la Torcida Split, ultras del Hajduk Split.

Torcida Split no es simplemente un grupo de animación; es una institución que precede a la propia cultura ultra tal y como la conocemos hoy en el continente. Fundada el 28 de octubre de 1950, ostenta el título de ser el grupo ultra más antiguo de Europa.

Para el entusiasta de la cultura de grada, Split ofrece un caso de estudio único: una simbiosis total entre la arquitectura urbana, la identidad regional y la fidelidad a unos colores.

1950: La génesis del movimiento ultra europeo

Graffiti mural Torcida Split en costa dálmata: ilustración de hincha con gorro bucket hat, prismáticos y bufanda 1950 del Hajduk Split vigilando el territorio.

Para comprender el peso de la Torcida Split, hay que remontarse a la posguerra. Mientras gran parte de Europa reconstruía sus ciudades, un grupo de estudiantes y marineros dálmatas encontró su inspiración al otro lado del Atlántico. Impresionados por las imágenes y relatos de la “torcida” brasileña durante el Mundial de 1950, decidieron importar ese fervor, ese nombre y ese estilo a la costa adriática.

El debut no fue un partido menor. Su primera gran aparición organizada ocurrió ese mismo fin de semana de octubre de 1950, en un encuentro de la liga yugoslava contra el Estrella Roja de Belgrado.

Desde aquel día, la grada norte del estadio Poljud ha mantenido una línea continua de historia, marcada por banderas, tambores y un lema que trasciende lo deportivo: “Hajduk živi vječno” (Hajduk vive para siempre).

El término “Dálmata”, frecuentemente asociado al grupo, hace referencia estricta a la región histórica de Dalmacia, en el actual sur de Croacia, cuna de esta identidad marítima y rebelde.

Split: La ciudad tomada por la estética del club

En Territorio Casual valoramos cuando el fútbol deja de ser un evento de 90 minutos y se convierte en paisaje. Split es el ejemplo paradigmático de esto, funcionando la ciudad como una galería a cielo abierto donde el club actúa como una religión civil.

Al caminar por sus calles, es imposible ignorar la omnipresencia del HNK Hajduk Split. No es necesario mirar un mapa; un hilo conductor de graffitis y murales te indica en qué territorio estás entrando y te guía hacia el estadio.

La estética urbana de Split está dominada por:

  • Murales en medianeras: Bloques de edificios enteros con fechas fundacionales (“1950”) y tipografías góticas o estilizadas.
  • Iconografía: Calaveras marineras, mosaicos y firmas de las diferentes facciones locales.
  • Código de color: Persianas, muros y mobiliario urbano pintados en el blanco y azul del club.

Estructura y Organización: La red dálmata

A diferencia de otros grupos que funcionan como peñas monolíticas, la Torcida Split opera como una red descentralizada pero altamente coordinada de subgrupos de barrio y capítulos regionales.

Esta estructura capilar permite que la influencia del grupo cubra toda Dalmacia.

La organización interna ha evolucionado desde las bandas sueltas de los años 80 y 90 hacia una estructura mucho más centralizada y profesionalizada en la actualidad. Hoy en día, la coordinación en la grada es absoluta:

  • Subgrupos: Verás firmas y estandartes de secciones como Torcida Brda, Torcida Hvar o Torcida Meje.
  • Unidad de acción: A pesar de los matices de barrio o estilo, la norma interna es estricta: todo bajo un mismo nombre. También se evitan las facciones con ideologías enfrentadas para que la grada funcione como un bloque único de hormigón.
  • Liturgia: La actividad incluye tifos masivos, coreografías en la Curva Norte, uso intensivo de pirotecnia y el culto al “Bili” (apodo de la gente del Hajduk).
Mural de la Torcida Hvar y escudo del HNK Hajduk Split pintados en un edificio con paisaje montañoso de Dalmacia de fondo.

Ideología y Sociología de la grada

El perfil ideológico de la Torcida Split es complejo y refleja las tensiones de la región. Se fundamenta en una mezcla de identidad dálmata y croata, un fuerte orgullo obrero y un poso nacionalista evidente.

Un nacionalismo que a veces se desliza hacia simbología y gestos de extrema derecha.

Aunque no representa a la totalidad de la masa social, es un elemento que existe y aflora en pintadas, banderas o lemas específicos. El periodismo internacional lleva décadas analizando esta tensión entre la pasión popular y la política dura, especialmente visible durante y después de la disolución de Yugoslavia.

LAS ALIANZAS

Torcida Split mantiene una serie de amistades históricas que se celebran con visitas recíprocas y pancartas compartidas:

  • No Name Boys (S.L. Benfica): Una de las alianzas más icónicas de Europa. La conexión con el grupo de Lisboa es profunda y visible en ambos estadios.
  • Górnik Zabrze (Polonia): Una hermandad forjada en la mentalidad similar de sus aficiones.

Otras relaciones

También mantienen buenas relaciones diplomáticas y de grada con los Magic Fans del Saint-Étienne (Francia) y con la Tribuna Sever del Slavia Praha (República Checa), selladas tras años de cruces en competiciones europeas y respeto mutuo.

Graffiti de la Torcida Split junto a Magic Fans

Las alianzas

Torcida Split mantiene una serie de amistades históricas que se celebran con visitas recíprocas y pancartas compartidas:

  • No Name Boys (S.L. Benfica): Una de las alianzas más icónicas de Europa. La conexión con el grupo de Lisboa es profunda y visible en ambos estadios.
  • Górnik Zabrze (Polonia): Una hermandad forjada en la mentalidad similar de sus aficiones.

Otras relaciones

También mantienen buenas relaciones diplomáticas y de grada con los Magic Fans del Saint-Étienne (Francia) y con la Tribuna Sever del Slavia Praha (República Checa), selladas tras años de cruces en competiciones europeas y respeto mutuo.

El Enemigo Íntimo: Dinamo Zagreb y el “Eternal Derby”

Si hablamos de enemistades, solo hay un nombre en la mente de un miembro de la Torcida Split: Dinamo Zagreb y sus ultras, los Bad Blue Boys.

El enfrentamiento entre ambos da lugar al Eternal Derby croata. No es solo fútbol; es un choque de identidades, política y calle que divide al país. Cada temporada, este partido deja titulares que van más allá de lo deportivo: tensión máxima, sanciones severas e incidentes de orden público.

Un ejemplo reciente del ambiente que se vive en este tipo de duelos ocurrió en mayo de 2025.

Se enfrentaban en Split para la liga, y el estadio era una locura. De hecho, se produjo un lanzamiento de bengalas al campo por parte de los Bad Blue Boys.

2014: Cuando la grada dijo “Basta”

Para entender la capacidad de movilización de la Torcida Split fuera del estadio, hay que estudiar los sucesos de noviembre de 2014. Este evento marcó un antes y un después en la narrativa del grupo como movimiento.

El Incidente: El 22 de noviembre de 2014, el Hajduk debía disputar el derbi en el Estadio Maksimir de Zagreb.

Sin embargo, a un grupo amplio de hinchas visitantes se le prohibió la entrada al recinto. En un acto de solidaridad sin precedentes, el equipo, respaldado totalmente por la Torcida, se negó a salir al campo.

El partido fue cancelado.

La Protesta: La negativa a jugar fue la chispa. El problema de fondo eran años de tensiones con la Federación Croata de Fútbol (HNS), a la que acusaban de corrupción y trato desigual a favor del Dinamo de Zagreb.

Días después, el paseo marítimo de Split (Riva Harbor) fue escenario de una manifestación masiva, reuniendo a cerca de 30.000 personas, tanto ultras como ciudadanos. Todos exigiendo una limpieza en el fútbol.

La prensa internacional calificó el suceso como un “levantamiento” de aficionados.

Las Consecuencias: La presión surtió efecto y en 2015 el Parlamento croata modificó la Ley del Deporte, en parte como respuesta directa al terremoto social iniciado por la Torcida.

Aunque los problemas de fondo no se solucionaron en su totalidad, demostró el poder de influencia del grupo.

Conclusión: Más que un club

Split no entiende de términos medios: te atrapa o te abruma.

Para el viajero y el amante de la cultura casual, la ciudad ofrece una experiencia inmersiva donde los muros respiran la historia del club.

Desde su fundación en 1950 hasta las protestas modernas, la Torcida Split se mantiene como un guardián de la identidad dálmata, con sus luces y sus sombras, pero con una autenticidad difícil de encontrar en el fútbol moderno comercializado.

¿Has estado en Poljud? ¿Has recorrido las calles de Split descifrando su mapa invisible?

Déjanos tu experiencia en los comentarios.

1 comentario en “Torcida Split: Historia, identidad y el código de la grada más antigua de Europa”

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