Ultras Újpest: La resistencia morada, los Ultra Viola Bulldogs y el odio eterno en Budapest

Bufanda clásica de los Ultras Ujpest en color morado, con el texto "Fanatics", un logotipo casual y franjas con la bandera de Hungría.

Si hablamos de la subcultura de grada en Hungría, es imposible entender el mapa sin mirar al norte, hacia el Distrito IV de Budapest. Allí, bajo los colores morado y blanco, respira el Újpest FC.

Los grupos ultras del Újpest no solo son los pioneros del movimiento organizado en el país, sino los protagonistas de una de las rivalidad más fieras y antiguas de Europa del Este: el Derbi de Budapest contra los vecinos del Ferencváros.

En Territorio Casual, dejamos de lado el análisis táctico para documentar la historia, la estética y el código visual de los “Lilák” (Los Lilas). Desde los míticos Ultra Viola Bulldogs hasta los actuales Viola Fidelity, analizamos cómo la moda casual, el nacionalismo y la historia política han forjado a los dueños del Estadio Ferenc Szusza.

Orígenes Ultras Újpest

A pesar de que el Újpesti Torna Egylet (UTE) data de 1885 y la sección de fútbol nació en 1899, para entender la grada moderna y su mentalidad tenemos que viajar a los años 90, la época dorada donde la estética europea cambió para siempre.

El viaje a Florencia y los Ultra Viola Bulldogs (1992)

La anécdota fundacional de los Ultras Újpest, y por ende de todo el movimiento ultra en Hungría, tiene lugar paradójicamente en Italia.

Corría el año 1992 cuando un grupo de seguidores del equipo húngaro organizó un desplazamiento para un partido de clasificación de la Copa de la UEFA contra la Fiore.

Lo que vivieron en las gradas del Artemio Franchi les voló la cabeza. Quedaron tan impactados por la atmósfera, los tifos, los cánticos coordinados y la impecable organización de los tifosi italianos, que decidieron que tenían que importar ese modelo a Budapest.

A su regreso, fundaron los Ultra Viola Bulldogs.

La conexión inglesa: Chelsea Headhunters

Pero la grada es un ecosistema complejo, y los Ultras Újpest no se limitaron a copiar el modelo italiano.

A pesar de inspirarse en la curva transalpina para la organización visual, buscaron referentes de dureza y actitud en el hooliganismo inglés.

El nombre “bulldogs” y uso de este animal como simbología central no fue una elección al azar. Fue una copia directa de una mítica pancarta de los Chelsea Headhunters, una de las firms hooligans más conocidas de Londres.

Los húngaros tomaron a los ingleses como modelo de violencia y resistencia, creando una mezcla bastante potente: la espectacularidad visual del tifo italiano combinada con la agresividad frontal del hooligan británico.

Viola Fidelity (2002)

Diez años después, el relevo generacional y la evolución del movimiento dieron paso a la fundación de Viola Fidelity.

Actualmente son el motor incombustible y el grupo más fanático del fondo en el Estadio Ferenc Szusza, un sitio hostil en el que caben casi 13.000 personas.

Vienen directamente de aquella primera generación, pero son más herméticos, más enfocados en la cultura casual moderna y los herederos absolutos de la mentalidad anti-establishment, o anti sistema.

El Derbi de Budapest: Raíces políticas y sociales del odio

Si ya nos acompañasteis en nuestra crónica sobre los Green Monsters y la resistencia del Sektor B , ya sabréis que el choque contra el Ferencváros (el Fradi) no es un partido de fútbol normal. Es un conflicto sociopolítico, territorial y de clases, de más de 120 años de historia (su primer encuentro oficial fue en 1905).

Para entender por qué los ultras del Újpest concentran un odio tan visceral hacia el fondo del Distrito IX hay que escarbar en la historia de la capital húngara.

El origen étnico y social

El Újpest nació en un asentamiento industrial en la periferia norte, fundado por el empresario judío Izsák Lőwy. Esto hizo que rápidamente el club se convirtiera en un refugio para la comunidad judía local y para la emergente clase obrera industrial.

Por el contrario, el Ferencváros fue fundado por suabos (alemanes étnicos) y cristianos, asociándose desde sus inicios a los valores tradicionales, rurales y nacionales húngaros.

La era comunista y el equipo de la policía

La gran fractura llegó, la herida que sigue sangrando hoy, llegó en los años 50.

El régimen comunista intervino en todas las esferas de la sociedad, incluido el fútbol.

El Újpest fue absorbido por el poderoso Ministerio de Interior, pasando a llamarse Újpesti Dózsa (literalmente, el equipo de la policía).

Durante esos años oscuros, mientras el Ferencváros era visto como el equipo de la “oposición” perseguida, el Újpest recibía trato de favor, recursos y protección del régimen. Esta cicatriz histórica es la gasolina que alimenta los cánticos de los rivales y el resentimiento actual en las calles.

Ideología y Resistencia Contra el Fútbol Moderno

Paradójicamente, la grada del Újpest de hoy ha dado un giro radical y ha dejado muy atrás ese pasado institucional vinculado al régimen comunista.

Hoy en día, en la curva domina una ideología de extrema derecha y un nacionalismo ferviente.

Su discurso se centra a menudo en el sentimiento de injusticia histórica provocado por el Tratado de Trianon (tras la Primera Guerra Mundial) y la añoranza de la “Gran Hungría”. Comparten con la retórica del gobierno actual el lema “Solo nos arrodillamos ante Dios”, mensaje que aparece en muchas de sus pancartas.

A pesar de todo, su postura frente a las autoridades deportivas y policiales sigue siendo de rebelión total, manteniendo intacto su espíritu anti-establishment.

La revuelta del escudo

Entre 2017 y 2022 se produjo el mayor pulso a la directiva. El propietario del club, el belga Roderick Duchâtelet, decidió modernizar la imagen y cambió el escudo tradicional por un logo corporativo.

Como es obvio, la grada estalló, y los aficionados lo ridiculizaron comparándolo con la tapa de un váter. Por ello, decidieron vaciar el estadio.

Bajo el lema “Roderick Go Home!” mantuvieron un boicot total durante cinco largos años.

A pesar de no entrar al estadio, sí que apoyaban al club en los entrenamientos previos a partidos gordos.

Finalmente, el peso de una grada muerta obligó al club a retroceder y devolver el emblema histórico. Fue una victoria absoluta de la cultura de grada sobre el marketing y el fútbol negocio.

Algo similar a lo que hemos vivido aquí en España con nuestros amigos del Atleti…

Alianzas y contradicciones

Aquí nos gusta desgranar un poco el panorama, y el Újpest presenta un buen caso a estudiar, con contradicciones y violencia.

El mito de la conexión escocesa

En muchos foros se menciona una supuesta conexión entre el Újpest y el Celtic de Glasgow.

Es vital aclarar que no existe ninguna alianza ideológica profunda. De hecho, hay una brecha política insalvable: mientras la Green Brigade del Celtic es mundialmente conocida por su activismo antifascista y de izquierdas, la grada de los Ultras del Újpest milita en la extrema derecha.

¿De dónde viene esta conexión entonces?

Es puramente histórica y deportiva, debiéndose a la figura de Willie McStay, un exjugador y entrenador del Celtic, que entrenó también al Újpest durante un breve periodo en la temporada 09/10.

Este vínculo generó una simpatía mutua y visitas esporádicas entre aficionados que querían conocer el ambiente de ambos estadios, pero jamás trascendió a un pacto político o de grada formal debido a las evidentes discrepancias entre los valores.

Carpathian Brigade

Donde sí que operan activamente los Ultras Újpest es en el frente nacional, siendo miembros destacados de la Carpathian Brigade.

Como detallamos en nuestro artículo sobre esta unidad nacional, se trata de un grupo paraguas que obliga a ultras de diversos clubes rivales (inlcuidos Újpest y Ferencváros) a firmar una tregua y aparcar el odio por los distritos para animar a la selección de Hungría.

Új, Új, Újpest!

Bufanda casual de los Ultras Ujpest en color morado, doblada mostrando el logo central de Fanatics y las franjas de la bandera de Hungría.

Los Ultras Újpest nos dejan claro que la estética casual y la fidelidad a unos colores pueden sobrevivir a cambios de régimen, guerras por el escudo, dueños inútiles y a las normativas de la Europa moderna.

Y si has llegado hasta aquí, te dejo la dirección de la tienda de esta gente. Está un poco lejos del centro, pero tiene cosas bastante guapas, como la bufanda que ya habéis visto.

Budapest, István út 31, 1042 Hungría

¿Qué te parece la historia del Újpest en comparación con la de sus vecinos los Green Monsters?

Nos vemos el domingo que viene!

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