Si en nuestro anterior capítulo sobre el Origen del Movimiento Casual explicamos cómo la ropa de marca sirvió de camuflaje para burlar a la policía, hoy toca hablar de la siguiente fase: el estatus.
Una vez que el aficionado británico aprendió a cruzar las fronteras sin ser detenido, surgió una nueva obsesión. Ya no bastaba con vestir diferente; había que vestir lo inalcanzable.
Aquí entran en juego las Adidas City Series.
En una Inglaterra saturada de modelos básicos como las Kick o las Mamba, aparecer en la grada con unas zapatillas que llevaban el nombre de una ciudad europea no era solo moda. Era un mensaje. Era decirle al rival: “Yo he estado allí, tú no. Yo he viajado con el equipo, tú lo has visto por la tele”.
El Origen de las adidas city series: Un homenaje convertido en obsesión
Para entender la fiebre, hay que viajar a 1960, cuando Adidas lanzó el modelo Rom (Roma) coincidiendo con los Juegos Olímpicos de la capital italiana.
Fue la primera piedra de una estrategia revolucionaria: utilizar la localización geográfica como tema central.
La marca alemana quería que las comunidades locales sintieran que esa zapatilla les pertenecía. No sabían que, décadas más tarde, esa estrategia de “pertenencia” se convertiría en el combustible del One-upmanship (el arte de quedar por encima del otro) en las gradas británicas.
La Lista Sagrada: Dime qué calzas y te diré dónde has estado
Aunque los registros hablan de hasta 98 variantes si contamos cambios de fábrica y suelas, el “canon” clásico se compone de unos 24 modelos.
Estas son algunas de las siluetas que definieron la Terrace Culture y que, todavía hoy, provocan colas virtuales en cada reedición:
Los Pilares del Coleccionismo
- Rom: La madre de todas. Configuración clásica de cuero blanco sobre azul y suela de espiga. Elegancia italiana pura.
- Stockholm: Inconfundible. Inspirada en la bandera sueca, combinaba un azul vibrante con las tres rayas en amarillo.
- Dublin: Para muchos, el Santo Grial estético. Su combinación de rayas de cuero naranja sobre una gamuza negra aterciopelada y suela de goma oscura la hacía destacar a kilómetros.
- London: Una rareza caracterizada por una suela texturizada única que la diferenciaba del resto de la serie europea.
- München: Famosa por ser robusta. Incorporaba la mítica unidad de suela de las Trimm Trab (de las que hablamos en el artículo anterior), haciéndola indestructible.
- Hamburg: Se distingue por la calidad de su gamuza, con un acabado más peludo y rústico, y sus variaciones de suela translúcida o caramelo.
La Conexión Liverpool y el Mito de París
Como analizamos en la Tesis del Camuflaje, los scousers (aficionados del Liverpool FC) fueron los pioneros en la importación de material.
A finales de los 70 y principios de los 80, los modelos de las Adidas City Series eran imposibles de encontrar en las tiendas de deportes del Reino Unido.
La escasez creó el mito.
Peter Hooton, vocalista de The Farm y voz autorizada de la grada, lo definió perfectamente: “Era como una especie de Santo Grial para nosotros”.
La leyenda de “The Adidas Centre”
En 1981, durante la final de la Copa de Europa entre el Liverpool y el Real Madrid en París, ocurrió un fenómeno curioso. Miles de aficionados ingleses peinaron las calles de París buscando una tienda legendaria llamada “The Adidas Centre”.
Se rumoreaba que allí vendían modelos que nadie había visto nunca. Lo más probable es que esa tienda fuera un mito urbano o una pequeña boutique que los aficionados magnificaron en sus relatos al volver a casa. Pero esa búsqueda demuestra algo clave: el viaje ya no era solo por el fútbol, era por la suela de goma.
Tener unas City Series, como unas Berlin o unas Wien significaba que formabas parte de una élite viajera. Eran trofeos de guerra traídos del continente.
Secretos de Archivo: Lo que pocos saben
Si quieres presumir de conocimientos en un foro o en el twitter, aquí tienes tres datos:
- El caso “Tobacco”: Es uno de los modelos más amados de la serie (marrón tabaco, muy combinable), pero no es una ciudad. Su nombre proviene de Tobacco Caye, una pequeña isla en Belice.
- De Jaguar a Atenas: El modelo Athen (de perfil bajo y con gamuza) no nació con ese nombre. Originalmente se llamaba “Jaguar”, pero fue rebautizada en 1968 para conmemorar el lugar de nacimiento de los Juegos Olímpicos modernos.
- La fiebre del oro: El detalle que obsesiona a los coleccionistas es el Gold Finish. El nombre de la ciudad grabado en letras doradas en el lateral, paralelo a las tres rayas. Si ese dorado está intacto, el valor de la pieza se dispara.
El legado continúa
Durante años, conseguir unas City Series originales implicaba gastar cientos de euros en eBay o rebuscar en mercadillos de segunda mano.
Sin embargo, desde 2014, la situación ha cambiado gracias a Gary Aspden y la línea Adidas Spezial (SPZL).
Aspden, un fanático de la cultura casual y consultor de la marca, ha entendido que no queremos modelos modernizados. Queremos la forma original, la puntera plana y la gamuza de calidad.
Gracias a su trabajo de archivo, hoy es posible comprar reediciones de las Adidas Torino o las Triest que respetan al milímetro el diseño de los 70.
No son solo zapatillas. Son pedazos de historia social que cuentan cómo la clase obrera británica convirtió el mapa de Europa en su propio catálogo de moda.
¿Cuál es tu modelo favorito?
Seguro que hay un modelo de las Adidas City Series que se te escapó o que tienes guardado como oro en paño.
En el próximo artículo de la categoría “Estética Casual” hablaremos sobre las Samba, las Spezial, las Gazelle y algún que otro modelo más fuera de las City Series.
Pero antes nos pasaremos por Budapest para contar un poco la historia de los Green Monsters del Ferencváros.
¡Nos vemos el domingo!
